Diversas bahías y caletas del norte y sur del país fueron cerradas como medida de seguridad debido a los fuertes oleajes que incluso inundaron una embarcación en Tacna que se volteó en la playa San Gabriel.
Según se informó, siete pescadores artesanales se salvaron de morir a causa de la referida inundación de la embarcación. Asimismo, los puertos de Pimentel y Eten, así como las caletas de San José y Santa Rosa, en Lambayeque, fueron cerrados preventivamente ante el oleaje anómalo que se presenta en el norte.
El diagnóstico y pronóstico de la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú refiere que el estado del mar en el litoral presenta perturbaciones asociadas al terremoto y tsunami ocurridos en el sur de Chile.