Se fue a trabajar a Europa y se enamoró de un egipcio. Se trata de la peruana Graciela Valderrama quien, desde hace diez años vive prácticamente secuestrada en ese país y expuesto a las más aterradoras golpizas que recibe de su esposo.
Se casó en Italia, en donde conoció a Mamuth Hassan, un hombre que, con engaños la llevó a su país y no la dejó salir más. De lo amable y cariñoso que fue al principio con ella no quedó nada. Su conducta poco a poco se volvió agresiva. Entonces, comenzó a golpear a Graciela.
Han pasado ya diez años de aquel viaje y ahora, Graciela quien ya tiene tres hijas de su matrimonio, clama ayuda para poder regresar a Perú con sus niñas. “Me maltrata delante de mis hijas, me golpea de una manera salvaje, me hunde los ojos con los dedos, me estira el seno o me tuerce los brazos y piernas. A mis hijas también las golpea”, contó Graciela en una comunicación por internet que tuvo con su familia, y en presencia de los medios de comunicación.
Aunque Graciela podría regresar a Perú, asegura que no lo hará porque no está dispuesta a dejar a sus hijas quienes sí necesitan un permiso del padre para viajar. Por ello pide ayuda a la embajada peruana en El Cairo para que la ayude a viajar con sus hijas.
Según se supo, su esposo ya amenazó con degollarla si continúa con las denuncias y, según Punto Final, hace dos noches Mamuth golpeó durante horas a su desdichada esposa, por eso se espera que Graciela puede salir del infierno en el que vive, antes de que sea demasiado tarde.