Sarah Palin, ídolo de muchos conservadores de Estados Unidos, usó un truco digno de sus hijos para pasar la "prueba" de una sesión de preguntas y respuestas este fin de semana: se apuntó pistas en la mano.
Palin dio el domingo el discurso más esperado de la primera convención del "Tea Party", un movimiento de conservadores de base, durante el cual desestimó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como "un tipo carismático con un teleprompter".
Ella, en cambio, empleó un método más tradicional para acordarse de las cosas en la sesión de preguntas a la que se sometió posteriormente, según revelaron fotos y vídeos del acto.
No se había escrito fechas ni cifras en la palma de la mano izquierda, sino las palabras "energía", "impuestos" y "elevar el espíritu estadounidense". También se veía escrito "cortes presupuestarios", con la palabra presupuestarios tachada.
Lo malo es que, aparentemente, de lo que ella quería acordarse era de los principios que defiende.
Palin, ex gobernadora de Alaska, dijo el domingo que sopesa presentarse a las elecciones presidenciales de 2012.
La política se hizo célebre entre los conservadores después de que el candidato republicano a la presidencia en 2008, John McCain, la escogiera como compañera de fórmula.