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Ex convicto no conseguía trabajo y decidió robar para alimentar a su familia

Martes, 09 de Febrero de 2010

Entra a robar un local pero termina consiguiendo trabajo

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Un hombre ingresó a robar una agencia de quiniela “La Pocha”, en la localidad de Tandil, en Argentina, y tras escaparse con un pequeño botín, volvió a pasar por el local. La dueña lo reconoció y, en lugar de denunciarlo ante la policía local, le ofreció trabajo.

Local del robo. Foto. Difusión Foto. Difusión

La dueña del comercio le ofreció al maleante trabajar repartiendo folletos de publicidad del emprendimiento a cambio de una suma diaria de dinero

El caso ocurrió el jueves pasado alrededor de las 13,30 en la agencia de quiniela "La Pocha" ubicada en avenida Lunghi N° 939, donde un hombre a cara descubierta vistiendo una camiseta de Boca Juniors intimidó a la hija de la propietaria y a una empleada que en ese momento estaban al frente del local y se llevó dinero sin esgrimir ningún tipo de arma.

La secuencia comenzó cuando el sujeto se acercó al mostrador y les dijo a las mujeres que él no las quería asustar pero que era un ex convicto que necesitaba darle de comer a su familia y que como nadie le daba trabajo necesitaba dinero.

"Ven esta marca -señalando su rostro- es por un balazo, yo no las quiero asustar pero denme plata", contaron las mujeres que les dijo el hombre.

Luego de un par de horas, el sujeto volvió a pasar por enfrente de la agencia, lo que puso en alerta a las empleadas y a la dueña del lugar. Esta última dio orden que se accionara el botón de pánico de la alarma y acto seguido decidió cruzar de vereda para enfrentar al hombre.

Allí se entabló una discusión que versó sobre la actitud intimidatoria que había tenido para con sus empleadas y que la forma de conseguir dinero no era esa sino trabajando, le repetía la mujer. A todo esto, llegaron al lugar dos patrulleros, cuyos efectivos no tomaron intervención por orden de la dueña de la agencia.

Finalmente luego del enfrentamiento verbal la dueña del comercio le ofreció al maleante trabajar repartiendo folletos de publicidad del emprendimiento a cambio de una suma diaria de dinero. El ladrón aceptó la propuesta y lo que comenzó como un hecho delictivo terminó en un acuerdo laboral.

Terra Perú / Agencias

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