Letonia ha puesto en subasta a Skrunda-1, un pueblo fantasma que quedó abandonado después que las fuerzas armadas soviéticas se retiraron de la república báltica.
El pueblo fue construido en torno de una base de radares que era parte del sistema de alarma anticipada de la Unión Soviética. Fue abandonado hace 12 años, poco después de la partida de los militares rusos.
Los 70 inmuebles del pueblo incluyen edificios de departamentos, escuela, hotel y hospital, en su mayoría en mal estado. El precio base de la subasta, de unos 300 000 dólares, equivalente a un departamento de cuatro habitaciones en Riga, la capital de Letonia.
Las autoridades dijeron que un solo comprador se quedará con todo.