Un hombre que se encontraba practicando Kitesurf en una zona sin vigilancia en Stuart Beach, Florida, a unos 150 kilómetros de Miami, murió el último miércoles a consecuencia de múltiples ataques de tiburones.
A pesar de que un salvavidas advirtió la presencia del bañista y logró colocarlo sobre la tabla y llevarlo a la costa, en donde le aplicó masajes cardiorespiratorios para reanimarlo, sus intentos fueron en vano.
De inmediato la víctima fue transportada de emergencia por los bomberos del condado de Martin a un hospital de la zona donde falleció producto de toda la sangre que perdió por las heridas.