El médico explicó que la paciente ingresó al hospital por una operación de por sí riesgosa, puesto que comprendía la zona de la vagina y el recto; sin embargo, añadió, una complicación propia de la cirugía devino en una infección generalizada, que casi le hace perder la vida.
“Hizo una complicación propia de la cirugía que devino en una sepsis (infección generalizada) y por eso ingresó a Cuidados Intensivos. Se le hizo una serie de intervenciones quirúrgicas para eliminar el foco infeccioso y prácticamente estaba desahuciada”, detalló.
Sin embargo, añadió, la infección era tan fuerte que no respondía a los tratamientos. Hubo una reunión de los intensivistas y allí se decide suministrar fármacos inotrópicos que mantuvieron con vida sus órganos vitales pese a ello la circulación era mínima en los órganos periféricos, por lo cual se tuvo que amputar algunas extremidades que se habían necrosado.
El galeno insistió que en este caso no hubo negligencia como se viene afirmando y que la amputación de los miembros de la señora Bazán fue a consecuencia de administración de medicamentos vaso constrictores a fin de salvarle la vida.
Comentó que este caso es distinto al del paciente Jorge Villanueva Morales, al que se le amputó la pierna sana, y dijo que en ese caso sí hubo negligencia y por eso se destituyó a seis profesionales de la salud.
No obstante, comentó que este caso no debe empañar la labor del hospital Sabogal, donde se realizan 23 mil cirugías al año y diariamente se salva la vida de algo de 120 personas que se atienden por emergencia.