Un primo de la joven dijo que Darlene Etienne había comenzado apenas a estudiar en el College Saint Gerard, cuando sobrevino el desastre. “Pensamos que había muerto”, dijo.
La joven, severamente deshidratada y con una herida en la pierna, fue trasladada a un hospital-campamento.
Más de 130 personas han sido sacadas con vida por equipos internacionales de socorristas, aunque las esperanzas de encontrar más sobrevivientes se reducen a diario.
El rescate, justo 15 días después de que el sismo matara a unas 200 000 personas, se produjo en momentos en que los esfuerzos de ayuda se focalizaban en asistir a cientos de miles de sobrevivientes hambrientos, heridos y sin casa.
Los cuerpos de paz brasileños de Naciones Unidas utilizaron gas pimienta para controlar a una multitud frenética de miles de haitianos que buscaban comida en un campamento improvisado instalado en el devastado palacio presidencial.
“No están violentos, solo desesperados. Solo quieren comer”, dijo el coronel brasileño Fernando Soares. “El problema es que no hay suficiente comida para todos”.
“Ayer nos dieron arroz, pero no fue suficiente. Era mucha gente”, dijo Wola Levolise, de 47 años de edad, quien vive en el campamento con sus nueve hijos.
La agencia de la ONU dijo que casi 10 millones de raciones de alimentos habían sido distribuidas a casi 450.000 personas desde el terremoto.
En un intento por reactivar la economía, Naciones Unidas está ofreciendo unos 3,77 dólares por día más alimentos para quienes quieran trabajar por dos semanas limpiando escombros y removiendo los desechos. Más de 5.500 haitianos ya comenzaron a trabajar con palas, martillos y carretillas.
Haití sufrió el 12 de enero un sismo de magnitud 7,3.