Un joven de 22 años, estudiante de electricidad de un instituto de Barcelona, España, fue expulsado después de ir a clases disfrazado de militar con una pistola y un fusil falsos, causando el pánico en el centro de estudios.
El joven llamado Iván sostuvo que no quería causar ningún daño, sólo gastar una broma a sus compañeros y profesores.
El joven dijo que todo el problema empezó cuando se rapó el cabello y saludó en los pasillos a un profesor como un militar.
Esto asustó al cuerpo estudiantil y a las autoridades que llamaron a la policía, quienes llegaron con chalecos antibalas, llevándolo detenido.