“El cambio en su aspecto físico fue por razones de seguridad y para cuidar a su familia”, dijo su abogado Heriberto Benítez.
En su traslado a la sede policial de Requisitorias, donde pasó la noche, lució su cabello teñido de negro y se había afeitado su bigote característico durante las campañas a la alcaldía de Lima.
El coronel de la Policía fue capturado tras permanecer un año y medio como reo contumaz por no asistir a la lectura de sentencia en el proceso penal por delito contra el honor entablado por el ex director de la Policía, Antonio Ketín Vidal.
Antonio Ketín Vidal denunció Jiménez por haber afirmado el 22 de junio del 2004, en un diario local, que había cometido 26 delitos graves.
En declaraciones a la prensa, Benedicto Jiménez clamó por su inocencia.
“Esta es una difamación de un caso que ya prescribió, yo solamente he dicho la verdad y no me arrepiento de nada –dijo Jiménez–. "He dicho ladrón al ladrón y corrupto al corrupto y en la Policía todo el mundo nos conocemos, sabemos quién es quién”, añadió.
Jiménez tendrá que comparecer ante el 17 Juzgado Penal. En diálogo con la prensa, su abogado Heriberto Benítez explicó las razones por las que su defendido estuvo prófugo de la justicia y el visible cambio de apariencia física.
El abogado indicó que no acató el llamado del juez Alfonzo Payano porque el proceso penal estaba viciado por irregularidades y el delito por el que se le acusa ya prescribió.
Jiménez fue detenido en la comisaría de San Borja, cuando efectuaba una serie de trámites.