El director del Instituto Guestalt de Lima, Manuel Saravia Oliver, indicó que los menores expuestos a grandes “dosis de espectáculos violentos” en los
videojuegos. podrían volverse más
agresivos, hacerse insensibles al dolor y responder con violencia a su entorno.
“Se habla de casos en los que chicos y chicas que, al recibir la orden de sus padres para que detengan el juego, se vuelven agresivos. y profieren amenazas. Las reacciones cerebrales de las personas que juegan con videojuegos en exceso son similares a las de los alcohólicos o los adictos a la marihuana”, sostuvo.
Afirmó que los adolescentes son vulnerables a la atracción de los videojuegos, ya que se sitúan en el centro de la acción.
“La falta de confianza en ellos mismos, común en esa edad, les hace sentirse importantes, identificándose con los héroes que aparecen en la pantalla. Éste es, en muchos de los casos, el origen de su fanatismo y adicción”, indicó.