El ex golpista estuvo acompańado por el presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, y por empleados de la estatal petrolera.
Chávez nuevamente insultó a la oposición y aseguró que los dirigentes y partidos de oposición son una quinta columna del imperio.
"No tienen ni cabeza propia, ni corazón, ni alma, mucho menos proyecto propio. Por lo cual invitó a seguir dando la batalla de la clase obrera venezolana", dijo Chávez.
Luego de despedirse, el mandatario recordó que debía firmar la convención colectiva petrolera y lo hizo. Luego firmó el decreto de expropiación del hipermercado Éxito.
Las palabras del presidente de Venezuela se comparan con la ambición que había tenido el nazismo en plena Segunda Guerra Mundial, cuando postuló el proyecto de que el Tercer Reich iba a durar, al menos, 1.000 ańos.