“Mi padre es un roble, un guerrero –dijo Kenyi Fujimori–. Ha tenido dos veces este problema y no lo ha derrotado y jamás lo hará este cáncer que padece, al contrario, mi padre está con fuerza”.
Alejandro Aguinaga, congresista fujimorista y médico personal de Fujimori, dijo que las pruebas de coagulación tomadas al ex mandatario sentenciado a 25 años de prisión por violación a los derechos humanos, no son normales.
“Por el momento hay pruebas de coagulación que no están totalmente normales y no se ha querido tomar ningún riesgo quirúrgico porque la zona de la lengua es muy sangrante –dijo Aguinaga–. El día martes tomaremos más muestras para determinar el día de la operación”.
Fujimori, quien fue acusado de ser el autor mediato de los crímenes de lesa humanidad en la universidad la Cantuta y la matanza en Barrios Altos, padece de dos lesiones cancerosas en la parte posterior de la lengua, por lo que fue intervenido hace un año y medio.
Sin embargo, el médico de Fujimori tomó la decisión de volverlo a operar por el delicado estado de salud que presenta el líder del fujimorismo.
“La reclusión es lo que lo viene comprometiendo seriamente en la salud –dijo Aguinaga–. La reclusión prolongada para alguien de 72 años es mortal”.
Por su parte, Keiko Fujimori, hija del ex presidente, dijo que no pedirá el indulto humanitario para que su padre salga en libertad.