Una parte de la denominada tercera muralla o baluarte zigzagueante de la se derrumbó causando alarma entre los turistas. Sin embargo, nadie resultó herido.
Washington Camacho, director del Parque Arqueológico de Sacsayhuamán, dijo que el derrumbe se produjo a las 02:00 horas, tras una lluvia acumulada de 27 litros por metro cuadrado que cayó anoche.
En detalle cedieron unos 40 elementos líticos o piedras labradas de buen tamaño de la referida muralla en un área de cuatro metros de ancho por cinco de altura, puntualizó.
El personal del Instituto Nacional de Cultura del Cusco se dirigió al lugar para inspeccionar la caída de cuarenta piedras labradas de cuatro metros de ancho y cinco de largo y ver la forma de armarlas nuevamente.
Pese a los inconvenientes, la actividad turística no se detuvo.