A un año de ser sometida a cirugía reconstructiva, Connie Culp, una mujer norteamericana que había perdido el 80 por ciento de su rostro tras recibir un disparo de su marido en 2004, es evaluada por sus médicos tratantes con alentadores pronósticos.
Este caso fue el primer trasplante de cara realizado en Estados Unidos, el cuarto en el mundo, y el de mayores dimensiones.
"Como en cualquier innovación en el campo de la cirugía, la información reunida (con el caso) será vital para definir sus indicaciones y para una selección de pacientes adecuada (para esta intervención)", explicó el grupo de cirujanos de la Clínica Cleveland (Ohio, Estados Unidos) que en diciembre de 2008 operó a la mujer.
Culp, como consecuencia del balazo, perdió la nariz, el maxilar, los arcos zigomáticos y otras estructuras de la región media del rostro. Para mejorar su estado, se sometió a 23 operaciones que le dejaron grandes cicatrices. Además, debía respirar a través de una traqueotomía.
A fines de este año, ella se someterá a una nueva intervención para extraer el tejido glandular sobrante.
Francia, Estados Unidos, China y España son los países que han llevado a cabo los nueve primeros trasplante de cara. Dos de ellos han fallecido, y el tratamiento aún es definido con carácter experimental.