Un hombre de unos 37 años, de quien no trascendió su nombre, intentó arrojarse al vacío desde la cima de un pino, a unos 20 metros de altura.
Un llamado policial alertó del inusitado episodio a los bomberos, quienes acudieron con 2 dotaciones y 7 hombres. Además, debieron trabajar con la brigada rescate con altura, es decir, con equipos idóneos para la ocasión.
Según informó el bombero Federico Castro, el comandante Walter Borelli se ofreció a subir al pino, cerca del hombre, por lo que estuvo dialogando durante más de una hora. En la charla, el hombre dijo tener problemas personales y confesó ser evangelista, por lo que exigió la presencia de un pastor.
Una vez que consiguieron que el Padre Luis Alvarado de la Parroquia de la Salud llegara al lugar, el hombre “decidió bajar por su propia cuenta”, y los momentos de tensión se disiparon. Igualmente, Castro explicó que debieron sujetarlo con un arnés por seguridad. “El hombre tiene problemas mentales, y una semana atrás había incendiado su propia casa”, expresó.
El hombre fue atendido por médicos en la comisaría, por haber “causado algún tipo de disturbios”.