"En efecto, sí, hemos encontrado agua en la Luna", dijo Anthony Colaprete, investigador principal de NASA.
El mes pasado, la agencia espacial norteamericana envió la sonda Lcross a la superficie lunar con la finalidad de detectar reservas de agua y luego de varias semanas, se halló cerca de 90 litros de agua en el cráter donde la nave Lcross impactó con la Luna el pasado 9 de octubre.
La sonda experimental impactó primero en el cráter denominado Cabeus, y previamente el cohete Centauro impactó en la superficie lunar, lo que causó una columna de polvo que se elevó sobre la cima del cráter, cuya información fue recogida por la sonda.
Los científicos esperan que el agua, en forma de hielo acumulado durante miles de millones de años, sea una reserva récord dentro del sistema solar.
Durante más de una década, los científicos han divisado pistas de que habría agua en forma de hielo en el fondo de los cráteres donde el sol nunca brilla.
Las conclusiones de la existencia de agua provienen de análisis en los ligeros cambios en el color después del impacto.