Una mujer de 65 años, quien mantuvo una bala en su rostro, por 42 años, fue operada con éxito en China.
La bala, de 3.3 cm se le incrustó a la china Hou Guoying, durante una lucha de la Revolución Cultural de su país, en 1967, cuando ésta rebotó por una pared delgada e impactó en su rostro, alojándose en el lado derecho de su cara entre su mandíbula y su oído, sin causarle mayores daños.
Asombrosamente, con el paso del tiempo, Guoying aprendió a vivir con la bala en la cara pero unos fuertes dolores de cabeza la hicieron sufrir por unos treinta años, sin posibilidad de que los médicos pudieran hacer algo al respecto.
Cuando el dolor ya fue extremo y se extendió a todo su cuerpo, la desesperada mujer se presentó en un hospital al sudoeste china y para su suerte, los médicos le dijeron que esta vez sí era posible extraerle la bala que tanta agonía le venía casusando.
Ya más tranquila, Guoying se recupera en su casa en la ciudad china de Chongqin.