Después de ver desfilar a las tropas de honor, Obama y su esposa, Michelle, entraron en el automóvil presidencial, que lleva la matrícula de USA1, y comenzaron el recorrido por la Avenida Pensilvania hasta la Casa Blanca.
La limusina presidencial, con las banderas de EEUU y del Presidente de EEUU, escoltada por agentes del servicio secreto a pie, comenzó el trayecto sumamente despacio.
El sol, que se había escondido durante el almuerzo, volvió a brillar al comienzo de este recorrido en el que Obama será vitoreado por la multitud apostada a lo largo de la Avenida Pensilvania, hasta la Casa Blanca.
Las medidas de seguridad son extremas en todo el centro de Washington que, desde hace más de 15 horas, está cortado al tráfico rodado y al que sólo se puede acceder en metro.
Kennedy, que llegó a la sede del Congreso con buen aspecto y muy elegante, con un sombrero de ala ancha bien calado, fue afectuosamente saludado por su buen amigo Barack Obama.