El portavoz del CERN, James Gillies, confirmó hoy los rumores que habían aparecido en la prensa alemana de Suiza, que aseguraban que la fecha apuntada de la próxima primavera para volver a poner en funcionamiento el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), no es realista.
El proyecto estrella del CERN, el mayor acelerador de partículas del mundo, funcionó por primera vez el 10 de septiembre, cuando los científicos del laboratorio lograron que el primer haz de protones circulara y diera una vuelta completa por el gigantesco túnel de 27 kilómetros de circunferencia que constituye el acelerador, situado bajo la frontera suizo-francesa, a las afueras de Ginebra.
Sólo diez días después, una avería en uno de los ocho sectores que conforman el acelerador obligó a parar el experimento.
El problema se debió a una importante fuga de helio en el sector 3-4 del túnel, y poco después se confirmó que se debió a una conexión eléctrica defectuosa entre dos imanes del acelerador.
Diversas informaciones aparecidas en la prensa suiza culpan ahora, en parte, de la avería, a las "prisas" del director general del CERN, Robert Aymar, quien habría querido arrancar el acelerador a toda costa antes de que finalice su mandato este año, sin que se hubieran hecho todas las pruebas necesarias.