Sostuvo que si en vez de formar a los niños en la conciencia del bien y el mal, en el amor y el temor de Dios, se les permite que sean testigos “de toda clase de basura inmoral”, estamos destruyendo su inocencia y bondad.
“¿Cómo nos puede sorprender que las calles sean inseguras y los barrios tengan que amurallarse con cercos de seguridad si en vez de darle a nuestros niños hogares cristianos les damos las calles donde se terminan de corromper y con el pretexto de la libertad permitimos que los medios de comunicación y el Internet vomiten toda clase de corrupción moral”, preguntó el obispo.
En ese sentido, invocó a los peruanos a pedir con fe al Señor de Los Milagros que convierta nuestro país en la villa amada de Dios y que nos enseñe a defender los derechos, no de uno y otro sino de todos.
El oficio litúrgico celebrado por monseñor Tomasi precedió a la segunda procesión del Cristo de Pachacamilla que este mediodía inició su recorrido de retorno al templo de las Nazarenas por el jirón Huallaga, desde la Catedral donde pernoctó anoche.