Miles de personas encontraron muchas dificultades para asistir a sus centros de labores o estudios el día de hoy debido al paro de 24 horas que acata un sector de transportistas públicos quienes se oponen a la realización de revisiones técnicas obligatorias de vehículos ordenadas por la Municipalidad de Lima.
El jefe de la Séptima Región de la Policía Nacional, Octavio Salazar, afirmó que sólo un 30 por ciento de las unidades de transporte han acatado la medida, pero los huelguistas afirman que la cifra supera el 60 por ciento.
Los cierto es que en los conos se ha notado una ausencia de transporte que ha provocado que la población acuda a servicios informales como taxis y vehículos particulares que cobraron el doble de la tarifa aprovechándose de las circunstancias.
La máxima autoridad policial de Lima reveló a la Cadena Peruana de Noticias (CPN) que hasta el momento unas 20 personas han sido detenidas "por querer alterar el orden, quemando llantas y realizar algunos bloqueos" en la periferia de la ciudad.
Por su lado, el presidente de la Asociación de Empresas de Transporte Urbano Masivo (Asetum), Omar Calderón, explicó que la paralización se debe a la "inconstitucionalidad" del proceso de revisiones técnicas de los vehículos y exigió que éstas sean realizadas a nivel nacional por el Ministerio de Transportes.
"Va a tener que parar porque es un monopolio, una violación a la Carta Magna", puntualizó Calderón, al referirse a la concesión de estos chequeos obligatorios a la empresa Lidercon Perú, de capitales españoles.
El Frente de Defensa del Transportista de Lima, Callao y Provincias (Fedetransp) ha rechazado el paro y sus representantes señalaron que los huelguistas se resisten a los controles por temor a que sus unidades sean descalificadas en el proceso, informó hoy la agencia oficial Andina.
Las revisiones técnicas se realizan en dos plantas en Lima a partir del mes pasado, después de casi 20 años de suspenderse este tipo de controles.
Se calcula que unos 800.000 vehículos, entre motocicletas, particulares y públicos de tipo ligero y pesado acudan a estos controles, cuyas tarifas oscilan entre 5,95 a 26,66 dólares.