Estas exóticas bebidas, tan populares por sus mentadas propiedades, se producían hasta hace poco de manera artesanal, además que su distribución era limitada e informal, lo que propiciaba que en el mercado existan productos de dudosa procedencia.
Pero desde hace cinco años una emprendedora familia moyobambina apostó por el negocio de producción, envasado e industralización de los populares Uvachado, RC, 7 raíces, Uña de Gato y Chuchuhuasi; en una pequeña pero completa planta que funciona acorde con los estándares de calidad que exige el mercado.
De menos a más
"Industrias El Aguajal", propiedad de la familia Rojas, nació de la creciente demanda de los licores selváticos entre la clientela de su restaurante de comidas típicas de la selva que lleva el mismo nombre.
"Siempre, antes de servir la comida le brindábamos un pequeño trago a los clientes. Lo macerábamos ahí mismo en pequeñas cantidades pero poco a poco nos fuimos dando cuenta de que la gente quería llevar el producto, entonces comenzamos a darlo para llevar como podíamos", cuenta Edgardo Rojas, encargado de distribución y marketing de "El Aguajal".
"Esto fue incrementándose y nos obligó a cambiar la forma de producción. Pensamos envasar de forma semi industrial y así fuimos creciendo", agrega.
El proceso de producción de esta empresa es el tradicional: acopio y selección de cortezas, maceración, análisis y estabilización y finalmente envasado y etiquetado.
Cien por ciento natural
"La base fundamental para que nuestros licores salgan bien es un buen aguardiente y en el caso del Uvachado, una buena uva ya que sólo utilizamos uva quebranta y borgoña" comenta.
Todo el proceso es supervisado en la planta por ingenieros y especialistas de la Universidad Agraria de la Molina que revisan el cumplimiento de los protocolos de producción, vale decir que el producto se mantenga cien por ciento natural.
Rojas comenta que no existe aún una esencia que pueda suplantar el sabor o el color original de estos licores y asegura que sus propiedades no se ven alteradas al ser industrializadas ya que no se les incorpora ningún aditivo artificial.
Detalla que los únicos ingredientes que intervienen son extracto de corteza (uva en el caso del uvachado), aguardiente y miel de abeja. El grado de alcohol varía de acuerdo al producto entre los 18 y 38 grados, siendo el Uvachado el más suave y el 7 raíces el más fuerte. Los productos estrella de la marca son el Uvachado y el RC.
El boom selvático
La acogida del producto en el mercado fue al comienzo un poco tímida, pero el producto definitivamente llamó la atención de los limeños, con demostraciones y degustaciones en los puntos de venta, y fue creciendo rápidamente hasta llegar a grandes supermercados como Wong y Metro, y el Dutty free del aeropuerto Jorge Chávez.
De ahí saltó a las principales ciudades del país e inclusive Ecuador, y también hay proyectos de exportar a Estados Unidos y España.
Esta empresa entró al mercado inicialmente promocionándose como un licor con propiedades medicinales pero luego se asoció a la marca el poder afrodisiaco de estas bebidas. Ello, más el éxito de las campañas que promueven el consumo de productos cien por ciento peruanos, ha redundado en un inusitado éxito.
"Tenemos una producción regular de acuerdo a la exigencia del mercado, también trabajamos a pedido y en la distribución en puntos de venta fijos como bodegas, licorerías y ahora en supermercados" explica Rojas.
"No hay otro producto como El Aguajal, somos los únicos en el rubro. Estos licores se producen en la selva desde hace mucho tiempo, lo que hemos hecho es darle una presentación al producto además de garantía y seguridad al consumidor", agrega.
Para consolidarse y mantenerse vigente Industrias El Aguajal participa en ferias de promoción como las organizadas por Prompex, Promperú y Prompyme, además ofrece con cada botella a sus compradores un pequeño recetario de coctelería afrodisiaca a base de estos licores.
Karen Martínez
Fotos: José Casanova