Especialistas advierten que es en esta época del año que el número de suicidios infantiles aumenta debido al final de las clases escolares y la cercanía de las fiestas de fin de año.
Muchos ignoran que los niños podrían contemplar la idea del suicidio desde muy pequeños, 6 o 7 años, y cuando se presenta en las noticias uno de estos casos, se toma como un accidente o una travesura con un mal final.
Este es un tema que suele evitare por su naturaleza impactante y que pone en cuestión el sistema familiar en nuestra sociedad.
¿Por qué se suicidan los niños?
Todos los suicidios exponen una crisis emocional, una perturbación muy profunda en la persona, y lo mismo ocurre en el caso de los niños o adolescentes.
Muchas veces los niños o jóvenes no logran sus cometidos o sus vidas no son las que desearían tener. Tienen que lidiar con frustraciones, dolor, tristeza, rabia, soledad y toda clase de sentimientos encontrados. Y al no poder hacerlo buscan en el suicidio la única solución posible.
No es determinante que un niño o adolescente que intente o logre suicidarse tenga alguna enfermedad mental, en la mayoría de los casos son chicos sanos que no pudieron manejar sus problemas solos y no encontraron en su entorno el apoyo necesario.
Entre los factores que podrían llevar a los niños o adolescentes a esta fatal
decisión están: la pobreza, el maltrato físico o sexual, la depresión, el desinterés de los padres, el divorcio de estos, problemas escolares, desengaños amorosos y el aborto.
¿Cómo evitar los suicidios?
Para evitar que los niños tomen la trágica decisión de autoeliminarse, es importante que los padres atiendan la conducta de sus hijos.
Hay ciertos cambios en la conducta de los menores que pueden indicar que está pensando en el suicidio. Estos son:
- Aislamiento o cambios abruptos en su personalidad
- Cambios en los hábitos de dormir o comer
- Pérdida de interés en sus pasatiempos
- Comportamiento rebelde o agresivo
- Bajo rendimiento escolar
- Poca tolerancia a elogios o premios
- Alucinaciones o pensamientos extraños
- Quejarse de que se siente una mala persona
Estas señales deben ser tomadas muy en serio pues en muchas ocasiones se toman como un simple intento de llamar la atenciónpero pueden desencadenar un suicidio. Por ello, los padres deben hablar con el niño y expresarle su inquietud por las conductas observadas. Así, menor sabrá que alguien se preocupa por él y tendrá la oportunidad de comunicar sus problemas.
Adolescentes: los más propensos
En el caso de la adolescencia, el riesgo es la impulsividad propia de esta edad difícil.
"La adolescencia es la población más propensa a intentar suicidarse debido a sus características, es decir, son personas que frecuentemente tienen conflictos en sus relaciones interpersonales y actúan en forma impulsiva cuando enfrentan una situación estresante", comenta Patricia Tory, psicóloga de la fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR).
"Para un adolescente es muy importante la pareja. Si terminan con ella, es una situación muy dolorosa que le quita el sentido a su vida", agrega.
Según estadísticas de ANAR, el medio de intento suicida más utilizado por los jóvenes es la ingesta de sustancias tóxicas como medicamentos o químicos para matar insectos o roedores, seguido por el ahorcamiento.
Se observa también que el número de mujeres supera por mucho al de varones y que la idea del suicidio comienza también antes en ellas.
La edad donde se presenta el mayor riesgo es entre 16 y 18 años debido al inicio de relaciones amorosas y a que esta etapa es la más difícil de la adolescencia. Todo esto sucede en los contextos sociales más variados.
Ayuda profesional
La ayuda profesional en estos casos de intento de suicidio es de vital importancia para el menor, pues es muy difícil lograrlo sin ella.
En nuestro medio existen diferentes instituciones que se encargar de brindar su apoyo como es el caso de ANAR, institución que tiene en funcionamiento hace ya 5 años un programa de ayuda que consiste en una línea telefónica gratuita, a través de la que se reciben más de tres mil llamadas mensuales de niños y adolescentes en problemas.
Las llamadas son atendidas por un equipo de psicólogos, trabajadores sociales y voluntarios; quienes orientan a los niños para tratar de encontrar una solución a sus problemas. El número telefónico habilitado por ANAR es el 0800-2-2210.
"La idea del niño de querer salir de su problema y llamar significa ya mucho en el proceso de recuperación" recalca Patricia Tori.
Karen Martínez
Fotos: Carlos Guerrero