Al comentar la reciente aprobación en España de la ley que permite a personas del mismo sexo casarse y adoptar niños, el primado de la Iglesia Católica peruana hizo un enérgico llamado para que se deje de lado la doble moral. Un país de una enorme tradición cristiana aprueba un pseudomatrimonio e impone a la sociedad la desfiguración, es decir el atentado más fariseo e hipócrita, manifestó visiblemente ofuscado.
Nunca he escuchado tanta prédica de los derechos humanos, del respeto a la mujer, de los niños desprotegidos, del valor de la democracia. Y nunca he visto tanto atropello a la familia, al matrimonio, a las mujeres y a los niños. ¡Es un discurso hueco, que no tiene valores, se sustenta en puras corrientes de opinión!, exclamó Cipriani Thorne.
Mercadería averiada
Claramente indignado, el cardenal dijo que no hay que llamar matrimonio a una unión que no contempla a un hombre y una mujer.
Hay que desenmascarar esa campaña mundial de querer vender mercadería averiada, en un mundo donde todo se somete a un análisis exhaustivo y se fija como verdad sólo aquello que se refiere a lo material. Claro, y cuando entramos a hablar de temas tan importantes como el matrimonio, la vida, la familia, la justicia, la verdad, la honradez, entonces viene la invasión del relativismo, donde cada uno tiene su verdad, criticó.
Por último, Cipriani invocó a la clase universitaria a formar profesionales con valores, durante la homilía que ofreció en la misa por el 36 aniversario de creación de la Universidad Ricardo Palma, en la parroquia Divina Misericordia de Santiago de Surco.
Cabe mencionar que desde el 2003 un proyecto de ley que pide legalizar los matrimonios homosexuales en Perú espera ser debatido en la Comisión de Justicia del Congreso.
La autora de esta iniciativa legislativa es la congresista fujimorista Martha Moyano, cuya propuesta prohíbe a esas parejas que adopten niños.