"La reserva Etnocacerista no entra en vainas; anuncia formalmente su segunda movilización y espera el apoyo de los gremios y organizaciones patriotas y nacionalistas", señalaba el editorial del último número del quincenal "Ollanta", publicado el 25 de diciembre.
Tras este anuncio, acompañado de insultos al presidente Alejandro Toledo y sus antecesores Alberto Fujimori y Alan García, Humala y sus seguidores tomaron la comisaría de Andahuaylas, en la Región Apurímac, donde aún permanecen con once policías como rehenes, aunque han anunciado que hoy depondrán las armas.
Ayer, domingo, los rebeldes emboscaron a una patrulla de la policía, con el resultado de cuatro agentes muertos y 19 heridos. La policía, por su parte, impidió la toma de una segunda comisaría en la misma ciudad y capturó a nueve seguidores de Humala.
Además de anunciar la asonada, en el último número de "Ollanta", el movimiento Etnocarcerista insta a sus seguidores a no respetar la Constitución de 1993, a la que vincula con el ex asesor Vladimiro Montesinos, pide la pena de muerte para "los traidores a la patria" y reclama un aumento del área sembrada con hoja de coca.
La publicación se vende en áreas marginales de Lima, Ayacucho. Arequipa, Puno, Tacna, Cusco y Junín. Según sus responsables, de cada edición se venden 140.000 ejemplares.
El líder "etnocarcerista", Antauro Humala, un mayor en retiro, y su hermano, Ollanta Humala, que tiene el mismo rango militar, participaron en el año 2000 en una sublevación contra Fujimori, quien renunció a la presidencia de Perú ese año acosado por un escándalo de corrupción.
Antauro Humala afirma que la toma de la comisaría de Andahuaylas tiene como objeto lograr la renuncia del presidente Toledo, pero analistas políticos han señalado como un "detonante" de esta rebelión el pase a retiro de Ollanta Humala, decidido la semana pasada.