Dirigiéndose a la población andahuaylina, Humala se comprometió a no disparar un sólo tiro, pero pidió lo mismo a las fuerzas del orden que envió el gobierno a la zona.
Solicitó que no se impida el libre tránsito de las personas en la zona en la que depondrán las armas.
Yo acepto deponer las armas y poner fin a la actitud de rebeldia siempre y cuando el gobierno disponga que la Policía y el Ejército que nos tienen rodeados se abstengan de atacarnos, manifestó el militar alzado en horas previas.
Afirmó que se entregará a la justicia en presencia de la población andahuaylina para garantizar la vida de lo que llamó sus huestes.
Asimismo, demandó como intermediarios a representantes de la Defensoría del Pueblo o de la Iglesia durante una eventual entrega de las armas.
Yo asumo el costo pasivo y activo de mis tropas, a estos muchachos los he traido acá, remarcó.
El militar retirado lamentó la muerte de los cuatro policías y los 19 heridos, pero anotó que esas bajas se produjeron hoy como respuesta al ataque de las fuerzas del orden enviadas por el gobierno.