Explicó que defiende el derecho de insurgencia, pero no avala los hechos de sangre como los ocurridos en Andahuaylas, que dejó hasta el momento cuatro policías muertos.
Ollanta agregó que apoya en lo político a su hermano, pero aclaró que Antauro tendrá que responder por los hechos de sangre suscitados en la toma de la comisaría de Andahuaylas, en Apurímac.
Según precisó, su hermano Antauro Humala está dispuesto a deponer las armas si el Ejecutivo se compromete a promover canales de comunicación destinados a solucionar este conflicto.
En ese sentido, Ollanta aclaró que bien puede ser la Defensoría del Pueblo o la Iglesia, las que promuevan una intermediación para dar una solución que evite más derramamiento de sangre.
Ollanta aclaró que este hecho protagonizado por su hermano no tiene que ver con su salida de la agregaduría militar en Corea, la cual calificó de venganza por tener una posición crítica y nacionalista con respecto a la administración Toledo.