"Tener el control implicaría el uso de mucha violencia", señaló el ministro en declaraciones a RPP y añadió que los ánimos aún están caldeados en la provincia."No hay manera de controlar una turba", dijo.
Rospigliosi informó que ha ordenado a la policía de Ilave, cuya comisaría fue cercada anoche por los enardecidos pobladores, a replegarse y evitar el uso de la violencia para evitar más muertes y heridos.
El ministro agregó que unas dos mil personas se concentran en la Plaza de Armas de Ilave en actitud de protesta y planearían atacar de nuevo la delegación policial que en la víspera fue atacada con bombas molotov.
Rospigliosi dijo que en horas de la madrugada los revoltosos lograron la liberación de varias personas que habían sido detenidas por la policía tras el linchamiento del alcalde Cirilo Robles Collamamani y al menos uno de sus regidores.
El ministro admitió que la situación es complicada ya que es muy difícil restablecer el orden cuando no hay con quien negociar. "Esperamos que sea posible negociar con algún tipo de autoridad del propio pueblo y se tienda un puente o una vía de comunicación", dijo.
La comisión de alto nivel enviada por el gobierno no ha podido hasta el momento tomar contacto cón alguna autoridad o dirigente de Ilave. Rospigliosi no descarto que la zona sea declarada en emergencia.