El alcalde fue aprehendido junto con cuatro de sus regidores por una turba de enfurecidos pobladores cuando presidía en su vivienda una reunión de emergencia del Concejo Municipal.
Según reportes radiales, los pobladores habrían linchado al alcalde en la plaza de Ilave, capital de la provincia, y que no conformes con ello, lo pasearon agonizante por las calles para finalmente arrojarlo bajo el Puente Viejo, que está levantado sobre el río Ilave.
El corresponsal de la emisora RPP dijo que cuando la policía llegó al lugar encontró al alcalde sin vida y posteriormente, con la presencia de una fiscal, trasladó el cadáver hasta la morgue del poblado.
Más víctimas
Horas más tarde se informó de la muerte del regidor Arnaldo Chambilla, quien falleció en el hospital de Ilave a consecuencia de la brutal golpiza que le propinaron los revoltosos.
La emisora RPP dijo que los regidores Edgar Segundo López Condori y Juan Mamani Mamani fueron llevados a la comunidad de Checa, a diez kilómetros de distancia de Ilave, donde permanecían atados a postes
Otros reportes de prensa daban cuenta de la muerte del regidor Edgar Segundo López, mientras que Melania Flores Yufra estaba en condición de desaparecida.
El gobierno envió a la zona una comisión de alto nivel integrada por representantes del Ejecutivo, la Iglesia y la Defensoría del Pueblo, para tomar conocimiento de los hechos y tratar de encontrar una solución a la crisis.
¿Se pudo evitar?
El alcalde Robles Callomamani se encontraba en la clandestinidad desde hace más de 20 días debido al violento paro de los pobladores de Ilave que exigían su dimisión.
El congresista Yony Lescano, representante de Puno, explicó que apenas se desató la violencia, hizo gestiones ante el Jurado Nacional de Elecciones para que los pobladores pudieran plantear la revocatoria del alcalde.
Sin embargo, el JNE respondió que ya no se podía plantear la revocatoria debido a que los plazos ya se habían cumplido, por lo que, según Lescano, se dio a los pobladores la alternativa de declarar la vacancia del cargo de alcalde.
El legislador acusó al gobierno de no haber actuado para atender las demandas de la población y responsabilzó al Ministerio del Interior por los hechos violentos suscitados en la provincia.
El ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, negó que su despacho no haya actuado a tiempo para evitar el desborde violento, y explicó que la situación había sido controlada el último viernes a la espera que los regidores acuerden la vacancia del alcalde.
Rospigliosi afirmó que la calma se quebró cuando el alcalde, pese a las advertencias de la policía, decidió retornar a Ilave para convocar a una sesión del Concejo Municipal en su vivienda, lo que motivó la ira de los pobladores.
Relató que los pobladores, que habían llegado a Ilave de diversos poblados de la provincia de El Collao para protestar, rodearon la vivienda del alcalde y logaron atraparlo cuando este intentaba huir por una casa vecina.
Simultáneamente, explicó Rospigliosi, los enardecidos pobladores tenían cercada la comisaría de Ilave, evitando así el accionar policial. Del mismo modo, cerraron la plaza del pueblo para evitar que la prensa pudiera registrar el asesinato del alcalde.
Al cierre de este despacho, los pobladores mantenían cercada la delegación policial de Ilave, donde quemaron patrulleros y lanzaron bombas Molotov.
El ministro del Interior envió refuerzos desde Puno y autorizó a los 50 policías que se encuentran atrincherados en la comisaría de Ilave, a usar sus armas de fuego contra los atacantes.