Como parte de un plan más amplio para la seguridad en las playas en Río, hombres y mujeres de una unidad especial encubierta se "infiltrarán entre los bañistas."
"Estarán en traje de baño, desarmados, vigilando la compra y venta de droga, los asaltantes de la playa y todo tipo de disturbios, e informarán a la policía uniformada de la playa," dijo un portavoz de seguridad.
La policía tuvo que desplegar el plan de seguridad varias semanas antes este año, tras una ola de robos en las afamadas playas de Copacabana, Ipanema y Leblon el pasado fin de semana que despertó temores de robos en masa perpetrados por pandillas de barrios bajos a lo largo de la playa, como sucedió en Ipanema en 1992.
En general, participarán 1.000 policías en el esquema, que estará en acción durante el verano del hemisferio sur.
Los delitos en Río y en las barriadas pobres de sus alrededores hacen de la ciudad una de las más violentas del mundo, aunque el índice de criminalidad es mucho más bajo en la opulenta Zona Sur y en sus playas