Los testigos dijeron haber visto al hombre cuando flotaba el lunes boca arriba en el río Niágara y cómo se precipitó de cabeza por la catarata de 54 metros de altura, logrando salir por sus propios medios para asirse a una roca al pie del salto de agua.
"Estaba calmado. Se deslizaba con tanta velocidad. Realmente quedé anonadada de ver cómo pasaba una persona", dijo Brenda McMullen al canal de televisión de Buffalo, WIVB-TV.
El agua cae por la catarata con un caudal de 570.000 litros por segundo.
"Le vi desaparecer en el extremo de la catarata", contó el esposo de McMullen, Terry McMullen. Los turistas se dedicaron a tomar fotos después del salto, en las que aparece un hombre con ropa de calle tendido en la orilla canadiense de la catarata.
Solamente hay información de una persona que haya sobrevivido la caída desde el lado canadiense de la catarata sin la ayuda de un barril u otro medio: un niño de 7 años que cayó al agua con un chaleco salvavidas en 1960 a causa de un accidente naval.
En la parte estadounidense, más estrecha y rocosa, no ha habido hasta ahora sobrevivientes.
Quince personas se han tirado por las cataratas en barriles u otros medios desde 1901. De ellos, 10 lo contaron y el resto pereció, según el historiador de Niágara Falls Paul Gromosiak, que escribió un libro sobre el tema.