"Si yo hubiera sabido que se trataba del zoológico de los niños no habría entrado para robarme los pájaros que me quería comer", explicó el tractorista de 32 años Ivanilson Alves da Silva, en declaraciones al "Correio Braziliense".
El frustrado "gourmet" fue detenido tras la denuncia anónima de una persona, que lo vio sentado en un bar próximo al zoológico con una de las raras aves atada a uno de sus pies por un cordón, mientras la otra estaba tirada al lado muerta.
"Estaba borracho y con hambre. No sabía dónde estaba y lo que hacía. Me recuerdo que pasé próximo a una serpiente y después vi a los pájaros que me parecieron apetitosos", recordó vagamente el acusado.
El tractorista añadió que agarró a los dos flamencos por el pescuezo y que regresó al bar donde había empezado a beber desde muy temprano.
Portavoces del zoológico explicaron que una de las aves murió por la brusquedad con que fue capturada, pero que la otra está fuera de peligro.
Fuentes judiciales citadas por el rotativo dijeron que el acusado, quien ya cometió otros delitos pero gozaba de libertad condicional por la buena conducta que presentó mientras estuvo detenido, perderá el beneficio y recibirá nueva condena.
La legislación nacional prevé de tres a ocho años de prisión para quien maltrata a los animales.