En una entrevista con un programa de la cadena NBC, Rumsfeld dijo que no cuenta "con múltiples fuentes de información" para saber con precisión si el gobernante iraquí Sadam Husein murió en un bombardeo a principios de la semana pasada.
"Algunos piensan que (Sadam) murió, otros que está herido y otros no saben. Yo estoy en ese último grupo, no estoy convencido" de que muriera en el bombardeo en una zona residencial de Bagdad donde estaba supuestamente reunido con sus hijos y lugartenientes, dijo Rumsfeld.
Con los severos bombardeos aéreos, la escasa resistencia en Irak y una Guardia Republicana ahora "disipada", el régimen de Sadam es "historia" y, donde se encuentre, vivo o muerto, "lo encontraremos", afirmó.
El jefe del Pentágono aseveró que lo que cuenta ahora es que "sabemos que él (Sadam) no está gobernando el país y eso es un logro enorme".
Rumsfeld indicó, como tantas otras veces durante la pasada semana, que la guerra en Irak no ha terminado, porque está pendiente el restablecimiento del orden y la búsqueda de armas de destrucción masiva, entre otros asuntos.
Reconoció que el período de transición, en el que las autoridades tratan de atajar la ola de saqueos y vandalismo en algunas ciudades iraquíes, será difícil mientras se inician las negociaciones para el establecimiento de una autoridad interina en Bagdad.