El vicealmirante Timothy Keating, comandante de las fuerzas navales aliadas en la guerra, informó hoy, desde Bahrain, de que EEUU va a comenzar a disminuir "gradualmente" el número de portaaviones que tiene destacados en la región del Golfo Pérsico.
Aunque advirtió que la decisión final a este respecto la tiene que tomar el general Tommy Franks, jefe máximo de la operación "Libertad iraquí", Keating indicó que EEUU reducirá quizá incluso dentro de un par de días, de cinco a tres sus portaaviones en la región.
El "USS Kitty Hawk" podría dejar la región del Golfo "más o menos en un par de días" y le seguirá el "USS Constellation", dijo Keating quien subrayó que, de momento, permanecerá en el Golfo el "USS Nimitz", mientras el "USS Theodore Roosevelt" y el "USS Harry Truman" seguirán en el Mediterráneo oriental.
Esta reducción responde a los avances que ha experimentado la guerra en Irak donde el pasado miércoles se reconoció oficialmente el derrocamiento del régimen Iraquí.
Sin embargo, según reiteró hoy, sábado, el presidente George W. Bush, eso no quiere decir que la guerra ha terminado.
La guerra "continúa", dijo Bush, quien subrayó que los militares de EEUU pueden tener aún "que enfrentarse a una dura lucha".
El presidente destacó la forma como los hombres y mujeres de las fuerzas armadas de EEUU se han conducido "con la destreza y el honor que esperábamos de ellos" y aseguró que "nuestros enemigos han visto su valor" así como su compasión.
Bush citó a un sargento del ejército que se encuentra en Oriente Medio para señalar que los soldados de EEUU "no estamos aquí para conquistar, sino para ayudar".
Según el presidente, "a medida que el régimen de Sadam está tocando a su fin, los iraquíes están revelando las esperanzas que verdaderamente siempre han tenido" y "rechazan la represión al tiempo que dan la bienvenida a la libertad".
Libertad que se ha convertido en libertinaje en los últimos días en muchas ciudades de Irak, donde los saqueos y el pillaje han sido la tónica general.
Debido a estos y a otros problemas, Estados Unidos está acelerando los trámites para que sean los propios iraquíes los que, cuanto antes, puedan retomar el control de la situación de su propio país.
Washington, según anunció el viernes el Departamento de Estado, ha convocado para el martes día 15, en la ciudad de Nasiriya, en el sur de Irak, una reunión de líderes iraquíes y representantes de Washington para discutir el futuro político del país.
EEUU espera que la reunión "sea la primera de una serie de encuentros regionales que ofrecerán un foro para que los iraquíes debatan su visión del futuro y sus ideas respecto a la autoridad interina iraquí", según dijo el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher.
Boucher subrayó que EEUU espera que "estas reuniones culminen en una conferencia nacional que pueda celebrarse en Bagdad para formar la autoridad interina iraquí".
Explicó que los participantes acudirán a invitación del general Tommy Franks, jefe del Mando Central del Pentágono y responsable de los operaciones en Irak.
Boucher precisó que entre los invitados a la reunión figuran personas "de las zonas recién liberadas" en Irak, así como iraquíes exiliados que han colaborado con el Departamento de Estado en un proyecto sobre el futuro de su país y miembros de la oposición al desaparecido régimen de Sadam Husein.
La delegación estadounidense estará encabezada por Zalmay Khalilzad, enviado especial de la Casa Blanca para Irak.
De momento, el Departamento de Estado no ha indicado si en esa reunión estará presente el general retirado Jay Garner, quien ha sido nombrado por el Pentágono para dirigir Irak mientras se crea una autoridad interina iraquí.