La lista, presentada como un "mazo de cartas" con fotografías de los personajes buscados, fue distribuida a los miles de soldados en el terreno con el fin de ayudarles a identificar a los altos funcionarios del gobierno. Asimismo han sido colocados en carteles y distribuidos en volantes al público iraquí, dijo el general de brigada Vincent Brooks.
Brooks no identificó a los integrantes de la lista, salvo para insinuar que incluía a Saddam y a su ministro de información, Mohammed Saeed al-Sahhaf, que se vanagloriaba de éxitos en el frente de batalla hasta el martes, cuando desapareció de la escena pública.
"Hay comodines en este mazo, sin lugar a dudas", dijo Brooks.
Indicó que se desconocía el paradero de algunos de los personajes más buscados, mientras que otros podrían haber muerto.
"Es probable que la población nos confirme eso", indicó.
"La lista clave es de 55 individuos que podrían ser perseguidos, muertos o capturados, y ésta no excluye a líderes que ya habrían sido muertos o capturados", dijo Brooks.
Las fuerzas estadounidenses han bombardeado en dos ocasiones los lugares donde se creía que estaba Saddam, y su paradero sigue siendo una incógnita. Una figura clave que funcionarios británicos y estadounidenses creen que ha muerto es Ali Hassan al-Majid, un ex jefe de la defensa iraquí, a quien se le conoce como "Alí el Químico" por su papel en los ataques con armas químicas a los curdos iraquíes.
Brooks dijo también que las fuerzas estadounidenses hallaron y destruyeron cinco avionetas camufladas junto a la Autopista 1, cerca de la ciudad norteña de Tikrit, donde nació Saddam.
Las avionetas, según indicó, podrían haber sido usadas para fugarse o para distribuir armas de destrucción masiva.
Se le preguntó a Brooks sobre los esfuerzos estadounidenses para controlar los saqueos en Bagdad y otras ciudades, y dijo que las tropas estadounidenses actuarían para controlar la situación pero que no se usaría la fuerza policial.
"En ningún momento hemos contemplado convertirnos en una fuerza policial", indicó, agregando que en algún momento habrá una fuerza para reemplazar a la policía del gobierno de Saddam.
"Tenemos que ser pacientes con eso. No estamos ejerciendo el mismo tipo de control sobre la población que tuvo el régimen", indicó.