La llegada de los combatientes de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) y el Partido Democrático Kurdo (PDK) a la ciudad que los kurdos consideran su "capital histórica" -que quedó fuera de la región autónoma creada en 1991- fue aclamada por sus habitantes, que los recibieron como a auténticos libertadores.
Un convoy de más cien vehículos con varios miles de "peshmergas" kurdos, que enarbolaban las banderas verdes y amarillas de sus formaciones políticas, atravesaron las principales calles de la ciudad hasta llegar al centro sin tener que usar sus armas.
Aunque según algunas fuentes podría quedar algún pequeño foco de resistencia en el noroeste de la ciudad, los milicianos no han encontrado ni rastro de los militares iraquíes que hasta hace pocas horas custodiaban Kirkuk, una de las dos localidades del norte, junto a Mosul, más castigadas por los bombardeos aliados.
La ciudad "está bajo control", aseguró un comandante de las milicias kurdas, que han recibido el apoyo un grupo reducido de las fuerzas estadounidenses desplegadas en el frente norte.
Según algunas fuentes, las tropas del Ejército de Sadam Husein se habrían desplazado hacia Tikrit, la localidad natal del presidente iraquí, situada a unos cien kilómetros al sur de Kirkuk y donde las fuerzas de la coalición anglo-estadounidense prevén encontrar una fuerte resistencia.
Tanto Tikrit como Mosul, donde también podrían haberse concentrado fuerzas iraquíes, fueron objeto de los ataques de los aviones británico-norteamericanos, que bombardearon diversas
instalaciones de la Guardia Republicana en esa ciudad, según explicó un portavoz del mando aliado en su sede central de Qatar.
En el avance kurdo, las milicias también tomaron hoy la localidad de Janaqin, al sureste de Kirkuk y cerca de la frontera con Irán, después de que los soldados iraquíes se retirasen de esa plaza.
Además, kurdos y estadounidenses también conquistaron hoy Makhmur y Altun Kubri, ciudades situadas a unos 20 kilómetros al noreste de Kirkuk, y donde fueron recibidos asimismo con grandes muestras de júbilo.
En Kirkuk, sus habitantes se echaron a las calles para festejar la llegada de los peshmergas, a los que saludaron con flores y disparos al aires, mientras ondeaban banderas y retratos de líderes kurdos y numerosos vehículos hacían sonar sus bocinas para celebrar la liberación.
Como ya sucedió en Bagdad o Basora, la población destruyó algunas de las numerosas efigies, estatuas y cuadros de Sadam Husein que hay en la ciudad, especialmente un gran mural levantado en el centro, al que algunos lanzaron piedras, mientras otros lo golpeaban con sus
zapatos.
Milicianos deben entregar Kirbul a EEUU
A pesar de la alegría que ha despertado entre la población la llegada de las milicias kurdos, su presencia en este rico yacimiento petrolífero, que produce el 40 por ciento del crudo iraquí, podría ser sólo cuestión de horas, pues Turquía ya ha pedido a Estados Unidos que garantice la salida de los combatientes kurdos de Kirkuk.
El relevo del control de la ciudad a manos de los estadounidenses se producirá en breve, según han confirmado tanto la Casa Blanca como los mandos kurdos.
"No puedo decir que será hoy mismo, pero puedo asegurar que mis hombres están dispuestos a retirarse en cualquier momento", declaró el comandante kurdo al mando de las operaciones en Kirkuk, Shirdhil Hawezy, a medios occidentales.