Al-Duri hizo las declaraciones a la entrada del edificio que acoge a la misión de Irak ante la ONU y su residencia, durante un breve y tenso encuentro con un grupo reducido de periodistas.
"Mi esperanza ahora es la paz para todos", dijo a la prensa el embajador, quien se mostró claramente reticente a hablar ante las cámaras.
Ante la insistencia de los periodistas, Al-Duri agregó: "ya se lo he dicho, se ha terminado el juego, espero que prevalezca la paz y que el pueblo iraquí tenga finalmente una vida en paz".
Preguntado sobre qué quería decir con que "el juego ha terminado", el diplomático aclaró que la guerra.
Al ser interrogado por el presidente iraquí, Sadam Husein, del que se ignora el paradero o incluso si ha muerto, el embajador, cuya familia más directa ha permanecido en Bagdad durante el conflicto, se limitó a contestar que no tiene "relación con él, así que no puede decirlo".
Al-Duri, quien intentó cortar en todo momento el interrogatorio, explicó que no puede "comunicar con Irak" desde hace días.
Desde el comienzo de la guerra, el diplomático ha continuado su trabajo como representante de Irak ante la organización y mantenido contactos con otras delegaciones, especialmente las de las naciones árabes, por la posibilidad de celebrar una sesión especial de la Asamblea General de la ONU para condenar la intervención en su país.
Actualmente se ignora cuáles son los planes del embajador, primer representante del gobierno de Irak que admite de alguna forma la derrota.
Preguntado hoy por el estatus del diplomático iraquí dada la situación en Bagdad, el portavoz de las Naciones Unidas, Fred Eckhard, indicó que el tema de las credenciales de un representante es un asunto que debe decidir el comité especializado de la Asamblea General.
Eckhard precisó que la situación actual no afecta la pertenencia de Irak a la organización.