En el decimonoveno día de guerra, un periodista español que trabajaba para el diario El Mundo, Julio A. Parrado, murió al ser alcanzada por un misil iraquí la unidad norteamericana con la que estaba en las cercanías de Bagdad.
En el mismo incidente murieron dos soldados estadounidenses.
Unidades militares estadounidenses penetraron por la mañana en el corazón de Bagdad, donde ocuparon algunos edificios oficiales, al menos tres palacios presidenciales e hicieron decenas de prisioneros antes de retirarse en un movimiento táctico al sur de la ciudad.
En el mando de Doha, el general Vincent Brooks comentó que las operaciones de Bagdad se han centrado sobre "objetivos clave" del régimen iraquí y que han demostrado que las fuerzas norteamericanas gozan de una amplia libertad para entrar y salir de la ciudad "como
y cuando quieran."
Sin embargo, Brooks reconoció que el régimen del presidente iraquí, Sadam Husein, "mantiene cierta capacidad militar", por lo que se van a llevar a cabo nuevas operaciones "sobre objetivos seleccionados", no sólo en Bagdad.
Fuentes militares norteamericanas afirmaron que algunas unidades han recibido la orden de quedarse en ciertos puntos concretos de la ciudad.
Irak niega haber perdido control de Bagdad
El ministro de Información, Mohamed Said Al-Sahaf, llegó a negar que los soldados estadounidenses controlaran parte de la capital, y aseguró que "no se controlan ni a ellos mismos".
Pese a esas declaraciones oficiales, el pesimismo comienza a extenderse entre los funcionarios que tratan de mantener la gestión del Estado en el área urbana aún bajo autoridad del régimen, donde de acuerdo con versiones no confirmadas habrían comenzado a surgir sangrientas revueltas populares en contra de Sadam Husein.
"Los (norte)americanos podrán conquistar esta tierra pero la guerra será larga porque no podrán conquistar los corazones de la gente", dijo un alto cargo en conversación informal con los periodistas.
Interrogado sobre su opinión acerca de la intención de Washington de colocar a un general estadounidense en situación de retiro al frente del país, contestó con una amarga sonrisa que "el nuevo líder va a tener que utilizar traductor para gobernar Irak".