Londres. El Primer Ministro ya ha dicho que los atentados no tenían relación con la participación de tropas británicas en la crucifixión del Iraq. Otra mentira más. La gran guerra de este siglo, como toda guerra que se precie, está ahíta de mentiras y deformaciones. Les señalamos algunas.Al Qaeda es una organización terrorista. Es de buena higiene mental evitar la vieja jerga reaganista a la hora de analizar problemas tan graves. Al Qaeda (La base) es una red de islamistas radicales que desean que el mundo árabe sea gobernado por fieles al Islam en su interpretación más rigurosa. Se valen de una serie de medios que van desde asesorar a funcionarios de nivel medio, preparar agentes que operen tras las lineas infieles, impulsar una red fe propaganda y reclutamiento a nivel global, organizar un sistema eficiente de financiamiento para tales propósitos y desarrollar un aparato militar de choque que, entre distintas tácticas, use fórmulas terroristas análogas a las que practicaron los argelinos contra los franceses en los años cincuenta o los mujaidines afganos contra la URSS en los años ochenta.
Al Qaeda fue creada por fanáticos antiyanquis y la apoyan todos los gobiernos antiyanquis. El grupo fundador de Al Qaeda fueron jóvenes musulmanes adinerados reclutados por la CIA para sumarse a la guerra general contra la invasión soviética de Afganistán. Todas las tácticas de clandestinaje, acciones encubiertas, financiamiento ilegal, métodos terroristas de sabotaje y aniquilamiento, etc. las aprendió Bin Laden de los manuales de Fort Langley y los aplicó en diversos campamentos de entrenamiento que la CIA formó en Arabia Saudi y en Pakistán. Echados los talibanes del poder en Afganistán, Al Qaeda no cuenta con ningún gobierno simpatizante actualmente. Incluso en países tan poco amigos de EEUU como Irán o Siria, Al Qaeda es perseguida sin miramientos.
Al Qaeda encabeza la oposición antioccidental del mundo árabe. Recordemos que El Islam es tremendamente desconocido por estos pagos andinos. Ni todo árabe es musulmán ni todo musulmán es árabe (silogismo tan simple pero incapaz de ser entendido por ministros e incluso mandatarios de países como el nuestro, por ejemplo). El Islam tiene sus propias tendencias y divisiones. Al Qaeda profesa un islamismo profundamente wahabí (propio de la península saudita), que choca contra la jerarquía suní y el subgrupo cultural persa-shií. Otros pueblos como Túnez o Libia prefieren seguir a sus órdenes locales y desconfían de los islamistas extranjeros.
Al Qaeda crece reclutando a los sectores más desesperados y se vale del narcotráfico. Como lo han demostrado las noticias del atentado del 7 de Julio en Londres, los que decidieron inmolarse en estaciones de metro y autobuses eran musulmanes residentes toda la vida en Inglaterra, tenían buenos ingresos y una educación por encima de la media británica. No eran marginales, ni acomplejados ni mucho menos freaks. Al Qaeda se financia de las donaciones que miles de acaudalados musulmanes practican merced a su conciencia de culpa capitalista y al hecho que la caridad musulmana, a diferencia del cristianismo, es obligatoria. Del narcotráfico solo diremos que una de las primeras acciones de los talibanes fue la prohibición del cultivo de opio en Afganistán. Recordemos que EEUU no dudó en financiar con el narcotráfico sus operaciones encubiertas en Nicaragua.
Las bombas en EEUU y en Europa son producto de un odio irracional a Occidente. Al contrario. Las raíces de la expansión de la violencia fundamentalista entre los países desarrollados están en la política irracional de éstos con respecto al mundo musulmán. Concretamente, el comportamiento errático y complaciente con respecto a Israel: Irak puede tener armas de destrucción masiva, ergo invasión. Israel siempre las ha tenido, ergo nada. Irán quiere desarrollar su industria atómica; castigo. Israel cuenta ya con bombas nucleares, nada. La ONU les dio un territorio a los judíos perseguidos en 1948. Esa misma institución es impotente de devolver a su país a casi tres millones de palestinos expatriados.
Ajeno a estas reflexiones, el alcalde de Londres ha ordenado a su policía que tire a matar si las exigencias de la lucha lo evidencian. Y le perforan el cráneo a un trabajador brasileño con cinco balazos a quemarropa. Esto solo ha empezado. Mala amiga la ignorancia. Y quien no conoce su historia, la repite.