La columna de Carlos Bejarano.




 

 
Autobiografía  

Carlos Bejarano
AUTOBIOGRAFÍA

Al alumno Carlos Bejarano lo llama su mamá. Dice que acaba de nacer su hijo.

Los alumnos del segundo de media del colegio José María Eguren de Barranco, difícilmente podrán olvidar las palabras del director. Tenía quince años y mi mujer, seis años mayor que yo, había dado a luz. Había nacido mi primogénito y como mi padre y mi abuelo, le puse Carlos Armando como yo.

El nacimiento de mi hijo me cambio la vida. Gracias a él dejé todos los estímulos que me empezaban a carcomer el cuerpo y se convirtió en un saludable estupefaciente capaz de hacerme ver la vida de una manera alucinante.

Para comprarle sus "cositas" fui barredor del Hospital del Niño, vendí ropa en Gamarra, fui guachimán de la zapatería Flavia en Miraflores, empleado de Electrolima, sociólogo, comunicador social y "estrella" de la televisión .

Tener un hijo a los quince años es tomar el camino más difícil. Gracias a Dios que las cosas nunca fueron fáciles para mí, pero también debo reconocer que soy un tipo con suerte.

Un día de 1986 le pedí a Guillermo Giacosa que me dé un espacio en su programa de radio, hoy no sólo somos socios y amigos además hacemos un lindo programa en radio San Borja con Renato Cisneros. Además dictamos un taller de radio en la Universidad de Lima.

A pesar de tener una ortografía infame, se me ocurrió que debía escribir. Después de varios encuentros con Flaubert, Stendhal, Zola, Vargas Llosa, García Márquez y otros, escribí algunas cosas que le gustaron a Alonso Cueto y me invitó a escribir a El Dominical, cosa que hago casi religiosamente. Siempre le estaré agradecido por esa oportunidad.

Afortunadamente la vida fue difícil pero he tenido suerte. En radio América de Washington, lugar donde trabaja mi amigo el doctor Elmer Huerta, faltaba un corresponsal en Perú, Elmer se sugirió y hace un año que los latinos de Estado Unidos escuchan todos los días mis informes.

Si existen los ángeles de la guarda, el mío debe chambear duro pues nunca me abandona. Trabajé en Frecuencia Latina. América Televisión, Red Global, Canal siete, Expreso, El Peruano, entre otros medios, en los que desempeñé todos los cargos desde redactor hasta director periodístico.

Hoy la vida me da la oportunidad de estar en Terra cosa que no dejo de festejar.

Tener un hijo a los quince es tomar el camino más difícil, es una historia que se repite en cada esquina de nuestro país y casi siempre es una historia que no tiene final feliz.

Tengo cuarenta años y mi hijo 23, una joven y linda novia y trabajo en lo que me gusta. Como dice mi hijo, la estoy haciendo linda.






CUANDO LOS SANTOS VIENEN MARCHANDO

DICCIONARIO DE ORIGENES

PALABRAS DE OTROS-27/05/02

¿ SABIAS QUE ?



A pesar de tener una ortografía infame, se me ocurrió que debía escribir. Después de varios encuentros con Flaubert, Stendhal, Zola, Vargas Llosa, García Márquez y otros, escribí algunas cosas que le gustaron a Alonso Cueto y me invitó a escribir a El Dominical, cosa que hago casi religiosamente. Siempre le estaré agradecido por esa oportunidad.