Dos adolescentes del colegio Faustino Maldonado, del distrito de Yarinacocha (Ucayali), convulsionaron esta mañana tras jugar supuestamente a la ouija, situación que provocó, incluso, que se suspendieran las labores educativas en el centro de estudios
El director de la institución educativa, Ronald Valles García, señaló que las menores, de 14 años, cursan el tercer año de secundaria, luego de asegurar que la ouija "no se juega en el colegio Faustino Maldonado".
"No tenemos información dónde juegan los alumnos, si es que lo hacen", agregó tras descartar que las menores hayan convulsionado producto del padecimiento de alguna enfermedad como por ejemplo la epilepsia.
Fuerza sobrenatural
Las estudiantes, que mostraban un comportamiento extraño ¿como si alguien estuviera dentro de ellas¿, exhibían una fuerza sobrenatural y proferían gritos y gruesos insultos, explicó.
Rápidamente acudieron al colegio ubicado en la ciudad de Pucallpa, a 840 kilómetros al este de Lima, el sacerdote de la parroquia local y pastores evangélicos, que ¿intentaron expulsar a los demonios que las habían poseído¿, indicó.
En el curso de religión
Con ayuda de los familiares y personal del plantel, una de ellas fue trasladada al Hospital de Apoyo Nº 2 de Yarinacocha y la otra escolar fue llevada a una iglesia evangélica del lugar por petición de su madre, refirió.
El hecho se registró hoy antes de las 10:00 horas cuando se dictaba el curso de Religión. Aproximadamente una hora después las clases se suspendieron, tras la ¿psicosis colectiva¿ desatada entre los escolares del colegio, comentó.
Rechazan textos de la biblia
Valles explicó que "al momento de leer un texto de la Biblia, una de las alumnas comenzó a rechazar la oración que la profesora indicaba y consecuentemente a lanzar algunos improperios. En ese momento empezó a convulsionar y fue conducida a la Coordinación de Tutoría, pensando que se tratataba de un problema de salud".
Indicó que se llamó al director del CLAS Túpac Amaru, cercano al plantel, para administrarle algunas medicinas y calmar a la menor. Como no tenía efecto, agregó, "hemos tenido que invitar al párroco y a algunos pastores evangélicos".
La autoridad educativa manifestó convencida que "no había otra cosa que hacer. No era un problema médico".
Sin embargo, desde el punto de vista científico y sicológico, este tipo de casos, frecuentemente asociados con escolares y adolescentes, tienen explicaciones más sencillas, que van desde autosugestión, deseos de llamar la atención o simplemente una travesura.
En el caso de tratarse de una autosugestión, apostar por una explicación "sobrenatural" puede agravar el caso, por lo que siempre es deseable la presencia de un profesional capacitado como un sicólogo o un siquiatra.
Una opinión autorizada
Según el sicólogo clínico José Bárcenas, consultado por Terra, el caso de estas niñas pone sobre el tapete la situación actual de la juventud, ya que cada vez con más frecuencia aparecen noticias que vinculan a los jóvenes con comportamientos de riesgo como ¿el juego de la asfixia¿, el ¿metring¿, etc.
Si bien descartó cualquier explicación sobrenatural en lo referente a las niñas de Pucallpa, explicó que para hacer un diagnóstico sicológico es necesario tener una panorama completo del caso, analizando la relación de las niñas entre ellas, con la religión, con sus familias y profesores, así como las circunstancias en las que habrían practicado la Ouija, juego que para ellas podría ser la excusa perfecta para llamar la atención de los adultos o para exteriorizar sentimientos que de otra forma permanecerían reprimidos.
¿Hay demasiada ignorancia ¿comentó Bárcenas a Terra- se mezclan cosas que no tienen relación y se llegan a conclusiones erróneas con demasiada facilidad. Ya no estamos en la Edad Media¿.