El tema ha sido puesto en la agenda del Consejo de ministros para hacer una revisión integral del sistema, informó el ministro de Defensa, Allan Wagner. "Todos estamos haciendo un examen de conciencia sobre qué estuvo bien, qué pudo estar mejor, qué fallas tuvimos", dijo el ministro.
Wagner aseveró que el organismo estatal de Defensa Civil, encargado de atender a la población en casos de desastres naturales, "ha mostrado que ante una catástrofe de esta magnitud tal como está diseñado no funciona, por lo que hemos puesto este tema en agenda para hacer una revisión integral".
Es la primera vez que un alto funcionario del gobierno admite tras el sismo que se han producido dificultades en la reacción gubernamental ante la emergencia provocada por el terremoto del miércoles 15, que dejó 540 muertos, unos 1.100 heridos y cerca de 200.000 damnificados en las ciudades de Pisco, Ica, Chincha y Cañete.
Pisco, la más afectada, sufrió la destrucción del 80% de sus edificaciones.Los damnificados se quejan de que no tienen alimentos ni agua y que la ayuda del gobierno llega con lentitud, sobre todo a las zonas alejadas donde numerosas personas viven en estado de angustia.
Sólo hasta el martes se habían registrado 1.340 réplicas del sismo, la mayoría de ellas apenas imperceptibles, de las cuales 12 fueron de una magnitud promedio de 5 grados Richter, aumentando la zozobra en las poblaciones afectadas.
"Sacaremos muchas lecciones de esto", precisó Wagner al indicar que es necesario que el gobierno cuente con un sistema de comunicación entre funcionarios del Estado para hacer rápidas coordinaciones y evitar la incomunicación que se vivió luego del terremoto.
Por su parte, el Ejército amplió su radio de acción a provincias altoandinas del departamento de Huancavelica, donde hay pueblos que hasta el momento no reciben ningún tipo de ayuda, informó el jefe del ejército, general Edwin Donayre.