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Viernes, 06 de Octubre de 2006
Señor de los milagros

Personajes que acompañan al Señor de los Milagros

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La procesión del Señor de los Milagros es posible gracias a una suma de esfuerzos tanto de la comunidad creyente como de la iglesia peruana. Lo que sigue es una recapitulación de los personajes que por tradición forman parte de esta expresión religiosa y popular.

 - Las sahumadoras

A estos personajes, muy característicos de octubre, se les pueden sumar: el hermano misturero (que coloca las flores sobre las andas), el hermano cerero (encargado de acomodar los cirios), los penitentes, los músicos y otros que cada año se van añadiendo a la festividad.

Los cargadores

Desde que esta tradición religiosa empezó a forjarse, los cargadores de la imagen del Cristo crucificado vienen dejando en cada centímetro de su recorrido gotas de sudor y lágrimas de sacrificio, combinadas con toda la emoción que sienten en su interior al llevar encima de sus hombros la imagen a la que todos quisieran tener el privilegio de acercarse por lo menos unos metros.

Las sagradas andas son llevadas por cuadrillas de devotos, todos varones, continuando una tradición de más de 300 años. Cada cuadrilla tiene un capataz y un sub capataz que cubre una jornada o sector.

Durante la procesión, la cuadrilla que va a entrar en el turno aguarda tres señales, las cuales son dadas por el capataz antes de entrar en acción. Primero, el capataz advierte a los 32 hombres que componen la cuadrilla con la palabra: ¡gente! Cuando dice ¡armen!, los hermanos cargadores se agachan para colocarse las andas sobre los hombros. Finalmente el capataz toca la campanilla de acero y plata y los hermanos cargan las andas al mismo tiempo dando inicio a un nuevo recorrido.

Las cuadrillas

Conocidos por ser aquellos devotos que soportan sobre sus hombros el peso del anda del Señor de los Milagros. En un inicio era gente del pueblo pero con el tiempo las cuadrillas están formadas por todas las clases sociales, es un honor que comparten pobres y ricos, criollos, mestizos y morenos. Todos ellos tienen en común una enorme fe en el señor de los milagros y una pasión por perpetuar esta creencia.

La primeras cuatro cuadrillas de cargadores se fundaron el 3 de mayo de 1766, en la época del virrey Manuel Amat y Juniet. Hoy son veinte cuadrillas, cada una de ellas integrada por 200 hermanos cargadores. Todas participan en la tradicional procesión de octubre y se turnan para cargar al Cristo Morado.

Las Sahumadoras

Se dice que la tradición de las sahumadoras se remonta a los orígenes de esta tradición en 1671 pero recién el 20 de agosto de 1958 se formalizó su participación dentro de la Hermandad del Señor de los Milagros.

Dice la historia que durante la colonia las sahumadoras eran en su mayoría las criadas de las familias aristocráticas que asistían a la procesión con ostentosos pebeteros de plata labrada y vestidas cuidadosamente con trajes de raya y seda, joyas valiosas y zapatitos talqueados.

En la actualidad hay 375 sahumadoras. Ellas acompañan las andas echando incienso y se ubican en la parte delantera del cortejo, aromatizando el ambiente en todos los lugares por donde pasa el recorrido procesional. Para su labor utilizan carbón de sauce y una mezcla de sahumerio, incienso y mirra. Su hábito morado es suelto, sin aberturas, con dos cordones blancos y una mantilla de igual color.

Durante la procesión el grupo se divide en cinco sectores, cada uno integrado por 75 hermanas que acompañan las andas en un espacio equivalente al que recorren cuatro cuadrillas, o sea, aproximadamente cuatro horas, para luego ingresar otro grupo. De esta forma ninguna se queda sin participar.

Las cantoras

Una buena voz y sobre todo un espíritu de acero y voluntad de servir al Señor es lo que se requiere para pertenecer al grupo de cantoras de la Hermandad. Al igual que los cargadores y las sahumadoras, las cantoras cumplen una función primordial en la procesión, pues se encargan de entonar a viva voz los himnos y las canciones que toda la feligresía en general va siguiendo conforme avanza el cortejo.

Las cantoras se ubican en la parte delantera de las andas, detrás de las sahumadoras, y se turnan para intervenir con sus cánticos cada cuatro horas.

Las bandas musicales

Acompañan la procesión las bandas de música de la Policía Nacional, del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. Cada agrupación alterna su labor en turnos de cuatro horas, de tal manera que siempre hay un acompañamiento musical en la procesión. La primera banda a creado más de cien marchas a las que denominan Señor de los Milagros y les ha servido para viajar a Washington, Miami y Nueva York donde hay alrededor de seis mil peruanos residentes que, con la misma fe, organizan cada año su procesión.

Los Veleros

Actualmente ya no existen estos personajes que destacaron en tiempos de la colonia gracias a unos pequeños candiles que portaban en las procesiones y cuyo objetivo como es fácil inferir era iluminar las oscuras calles por donde transitaba el señor de los milagros. Las velas que llevaban poco a poco fueron adquiriendo un carácter artístico hasta que se convirtieron en largos cirios labrados con gracia que acompañaban al cristo morado y que al final de la jornada eran dejados como ofrendas en el Templo de las Nazarenas. En la actualidad han sobrevivido los cirios de color morado muy cotizados, algunos de los cuales pueden llegar a medir más de 2 metros.

Los Faroleros

Estos personajes han ido desapareciendo con el presente siglo. En el pasado, cuando los hermanos faroleros escuchaban en su parroquia el sonido de una campanilla acudían rápidamente para acompañar y alumbrar la salida del Santísimo. Durante la procesión los faroleros concurrían luciendo sus hábitos morados y acompañaban todo el tiempo con grandes y adornadas luminarias.

Los Penitentes

Como su nombre los describe estos personajes son aquellos que se auto encomiendan penas que deben padecer como una forma de expiar sus culpas o pecados. En la antigüedad los penitente tenían la tarea de pedir limosnas. Hoy son devotos que ante un favor concedido realizan un sacrificio físico que cumplen a costa de gran sufrimiento como una muestra de fe y agradecimiento. Las promesas más comunes son andar de rodillas largas cuadras o caminar con los pies descalzos durante los tres días que dura la procesión.

Las Vivanderas

La riqueza gastronómica de nuestra ciudad siempre ha estado presente en todas sus fiestas populares. La procesión no ha sido la excepción y por eso las vivanderas han pasado a formar parte del escenario como actrices de reparto que provistas de anticuchos, choncholies, cau cau, papa a la huancaina, causa limeña, choclos, butifarras y un largo etcétera ponen en evidencia la mezcla de culturas en nuestra comida popular. Además ha brillado también la repostería costeña a base de la miel de chancaca y la caña de azucar. Postres como los picarones, los suspiros y otros dulces.

Las Turroneras

Según Ricardo Palma los turroneros han formado parte de los famosos personajes coloniales que han sobrevivido al tiempo. Quizá su mejor aliado a sido este dulce que guarda el misterio de su origen, ya que hay tres versiones, dos de las cuales son falsas. El enigma es que nadie sabe a ciencia cierta cuál es cuál. Lo que si queda claro es que el famoso Turrón de doña Pepa está asociado al mes morado y a la procesión del señor de los milagros.

A estos personajes, muy característicos de octubre, se les pueden sumar: el hermano misturero (que coloca las flores sobre las andas), el hermano cerero (encargado de acomodar los cirios), los penitentes, los músicos y otros que cada año se van añadiendo a la festividad.

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