Más de la mitad de los parlamentarios del Reino Unido deberá regresar el dinero que reclamaron por gastos, señaló un nuevo informe sobre el caso de los abusos en la clase política británica.
Un sistema con reglas vagas.
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Hasta ahora se han devuelto ya US$1.260.000 -algunos de manera voluntaria, sin relación con las demandas de Legg- desde abril de 2009, el mes antes de que el escándalo saliera a la luz pública
El informe fue compilado por el ex servidor público Sir Thomas Legg, quien realizó auditorías sobre los reclamos de gastos personales que se hicieron entre 2004 y 2008.
Legg recomendó que 390 parlamentarios, más de la mitad, deben devolver US$2 millones.
El abuso incluyó reclamos por miles de dólares por gastos como hipotecas, hoteles, alimentos, uso de teléfono, limpieza y reparaciones domésticas.
El documento señala que la falta de transparencia y una cultura de deferencia llevó a los parlamentarios a recibir pagos por reclamaciones que no debieron ser aprobadas.
Legg dijo que el sistema de gastos era "profundamente defectuoso"; las reglas, "vagas", y que había quedado a criterio de los parlamentarios "autocertificar" la propiedad de sus reclamos.
Enojo público
Las continuas revelaciones sobre los abusos de los parlamentarios continúan generando enojo en el público británico, que este año se prepara para las elecciones generales.
En su informe, indicó que no había habido "ninguna auditoría de ninguna clase" sobre gastos de segundas casas durante el periodo que cubrió.