Los acusados, de 17 y 18 años y que pusieron fuegos artificiales en la puerta del departamento donde se encontraba la anciana con los menores, fueron señalados por los vecinos de la anciana como los responsables de la tragedia.
Los vecinos entrevistados por la policía señalaron que los menores se reían del hecho y gritaban celebrando su hazaña, mientras la casa ardía en llamas.
Asimismo, la policía interrogó a los sospechosos, quienes eran el terror del barrio y se encargaban de atemorizar a los vecinos del sector.