El padre Hinds, de 61 años, vestía su sotana cuando fue asesinado mientras preparaba una taza de café en la cocina de la rectoría de la iglesia católica Saint Patrick, en el pueblo de Chatham
Su cadáver fue hallado el viernes por la mañana después que no se presentó a oficiar misa.
El asesinato estremeció a la tranquila comunidad, de unos 10.000 habitantes, que en su mayoría trabaja en Nueva York. Hinds era una figura familiar y querida en la comunidad.