El hecho causó pánico en algunas personas que de lejos lo confundieron con un cadáver. Curioso fue descubrir que se trataba de un tiburón color marrón de casi dos metros de largo, como constataron luego los oficiales de la agencia de protección de la fauna, quienes acudieron al llamado de los vecinos.
"Fue un alivio saber que es un tiburón. Cuando lo vi pensé que era un cadáver abandonado porque han habido muchos tiroteos por aquí recientemente", sostuvo Keith Smith, residente de la zona, en declaraciones a El Nuevo Herald.
Según los testigos, el animal fue "dejado" por pescadores que pretendieron venderlo sin éxito a afamados restaurantes y pescaderías de la zona.
Las autoridades no pudieron deshacerse de los restos sin antes confirmar si se trataba de una especie protegida en la Florida, lo que sería causal de pena para el acusado de matar al animal.