La reapertura del interior de la famosa estatua, conocida por ser una especie de fanal que era lo primero que veían los inmigrantes que llegaban al puerto de Nueva York, coincide con la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos.
El acceso a la llamada Isla de la Libertad y al interior de la estatua fue totalmente bloqueado por motivos de seguridad después de los ataques del 11 de septiembre. Las autoridades estadounidenses empezaron a permitir el acesso de forma gradual primero a la isla y después a las tiendas en la parte baja de la estatua.
Hoy, un grupo selecto de 280 personas obtuvo el permiso de subir las 354 escalones y las 22 plantas por el interior de la estatua para acceder a la corona. Por motivos de seguridad, sólo 30 personas por hora podrán subir hasta lo más alto del monumento.
Los tickets, que fueron puestos a la venta online desde a mediados de junio, están agotados hasta el próximo invierno (boreal). Entre 12.000 y 14.000 personas visitan todos los días la Estatua de la Libertad, un regalo hecho por Francia a Estados Unidos en 1886.