Las autoridades de la comunidad campesina Santiago de Chocorvos denunciaron que los delincuentes mataron a los auquénidos para luego dejarlas abandonadas llevándose antes la costosa lana.
Según el cálculo hecho por los campesinos, los delincuentes deben de haberse llevado unos 55 kilos de fibra de vicuña valorizada en el mercado negro en unos 15 mil dólares.
Sin embargo, esa misma cantidad de fibra tendría un mayor valor si es que hubiese sido esquilada, como tenían pensado hacer los comuneros.